Por Pierre Maillard
Entre la espada y la pared
El ejemplo de Nina Ricci, aunque diferente, es sin embargo muy interesante pues revela los problemas a los que se enfrentan los independientes. Contrariamente a una marca de relojes, una marca de moda como Nina Ricci tiene un mayor margen de maniobra.Pero esto no quiere decir que las cosas sean más fáciles desde su posición que se halla entre la espada y la pared- Y ello porque por un lado está entre las numerosas marcas de accesorios de moda y por otro los grandes nombres a nivel global como Chanel, Hermès y Louis Vuitton que han pasado al lado “serio” de la relojería.
En el segmento bajo del mercado, que se mueve en un rango de entre 100 y 400 Francos Suizos, hay tantas marcas que en este ambiente caótico, es difícil de producir los volúmenes necesarios sin ser excepcionalmente fuerte.
Lanzada en este segmento, los relojes Nina Ricci han ido gradualmente moviéndose a un segmento superior del mercado, que se mueve entre los 500 y los 1.000 francos Suizos. Pero la crisis en este segmento lo ha dejado en el dique seco, ya que las mujeres se han encontrado con una reducción de su poder adquisitivo. De un techo de 1.000 Francos se ha bajado a los 500.

