Desde su lanzamiento en 2014, REC ha estado salvando clásicos y transformándolos en relojes. Su última colección, la P-51, está propulsada por un motor mecánico automático y esá hecha de Mustangs reciclados.
Puede que recuerde a REC Watches de su trabajo anterior; la marca tomó el clásico Austin Mini y lo recicló - a mano (!) - para producir algunos relojes muy especiales. Volviéndolo a hacer de nuevo, la marca Danesa ha iniciado un nuevo proyecto, que trae de vuelta a la vida otro clásico del automovilismo, el Ford Mustang, el muscle car Estadounidense por excelencia.
En primer lugar, hay que reconocerle a REC el mérito de saber realmente cómo relacionarse con y participar a sus fans. La marca no sólo depende del crowdfunding para poner en marcha sus proyectos, sino que también recolecta las ideas de la gente. ¿Qué mejor manera de saber lo que sus clientes quieren que simplemente preguntándoles, ¿verdad? Así que la elección de hacer relojes de Mustangs antiguos reciclados se decidió sobre la base de una encuesta que tenían en su página web, y el Mustang ganó la carrera.
La siguiente pregunta fue el nombre de la nueva colección. El nombre de P-51 es una sutil referencia a otro Mustang, el avión de combate US Air Force P-51 Mustang. El Jefe de Diseño y Estilista Ejecutivo de Ford durante la década de 1960, John Najjar Ferzely, fue un ávido entusiasta de la aviación. Ël comparó el perfil diminuto pero elegante del nuevo deportivo concepto de Ford, con el famoso avión de combate de la Segunda Guerra Mundial. Y el coche resultante fue tan dominante en la carretera, como el avión lo fue en los cielos.
Los relojes no sólo se inspiran en el diseño del clásico Mustang, sino que también incorporan metales rescatados de los coches antiguos. Este es otro punto en la columna de «plus» para la joven empresa, recuperando materiales antiguos y reutilizándolos en sus relojes. Esto demuestra que son una marca concienciada que está muy en sintonía con importantes valores sociales. Y otro de los beneficios de la utilización de material de viejos coches es que se aseguran de que cada reloj será visualmente único.
Esto también ayuda a hacer una conexión única con los dueños de sus relojes, debido a que cada reloj viene con su propia ’Story Card’. Se parece a una tarjeta de crédito, y es explorable gracias a un chip NFC incorporado y un código QR. Cuando se activa, vincula directamente a un vídeo que explica la historia exacta del Mustang específico que se convirtió en su reloj.
Y para rendir homenaje a esos viejos coches - que ya no son dignos de la carretera - el anterior propietario del coche consigue un reloj gratis hecho con los materiales de su propio coche, lo que garantiza que estará vivo durante muchos años.